Programar horarios rígidos para amamantar a tu bebé puede causar que no reciba suficiente alimento y disminuya tu producción de leche.
Por ello, la doctora Thania Luna Milián, de la Sección de Higiene Materno Infantil del IGSS, enfatiza que la lactancia materna a demanda es la mejor opción. Significa alimentar al bebé cada vez que dé señales de hambre, tanto de día como de noche, sin fijar tiempos ni limitar la duración de las tomas.
Señales tempranas de hambre (¡No esperes a que llore!):
- Movimiento de cabeza buscando el pecho.
- Abrir la boca o sacar la lengua.
- Llevarse las manos a la boca o realizar movimientos de succión.
Un recién nacido suele alimentarse entre 8 y 12 veces en 24 horas. Deja que vacíe un pecho por completo y lo suelte de forma espontánea antes de ofrecerle el otro.
El Seguro Social reafirma su compromiso de proteger, promover y apoyar una lactancia materna exitosa desde el nacimiento y hasta los dos años o más.
¡Alimenta a tu bebé a libre demanda y asegura su óptimo crecimiento y desarrollo!








